viernes, 29 de agosto de 2014

de andar como ando, sin rumbo

Mil cosas, mil veces. El mismo fósforo que usa para el incienso, prendió la pipa. Montevideo se portó bien, hermosa. Me dio días de aprender y andar, de mirarla, de sentarme bajo su sol y escuchar a esos edificios hablando, a esos motores crujiendo con varias cabezas que acompañaban el sonido de mi tambor. Varios ojos que se abrieron y varios coros que se hacían bajito, que luego agradecí.
Mil y una frase, una melodía, y vos. Que ya desde acá de nuevo, estás en la vuelta, porque sé que vas a estar en ese mismo lugar al que llego.
Un encuentro de sorpresa que se hizo humo de flor. Que me siente a contarle a mi madre como me fue, y ella me escuche, y se alegre.
Ahora el cuarto se adorna por una mochila que está lista para ser armada, otra vez a ese lugar dónde la primera vez que fui a cruzar esa gran avenida me asusté.

Suena esa canción, una voz grave habla de despertarse con vos, y que hay sol que creer en lo que sos, y yo dejarme deslumbrar, y yo me muero por llegar. Que loco cuanta vida puede haber escondida bajo la alfombra, o cuantas miradas rotas iban en los ómnibus este Miércoles. Contra la ventana suspiraban de sosiego los corazones que por nada se animaban.

Estoy a punto de escribirte, y no se qué.Si estamos así porque queremos, o si tenemos que hablar, de algo que cuando me preguntes seguro te diga que no tengo ni idea, y sólo me entregue a esperar a que hables, creo.

Hoy esperé para esto, ni ayer, ni pasado. Va a ser hoy el día del medio. En dónde yo esté ahora y cuando vuelva, porque antes venía juntando, y mañana me voy a terminar de romper, porque es fiesta. Tengo la letra de una canción, que quizá mañana crezca y se haga más tajante, y la cante así apretada, como ese tango hoy, para cinco personas, y una acústica soñada, mientras rodaba por Dieciocho de Julio.

Desesperado par de desesperados, que corren sin saber que hacer, que se esperan porque no saben como actuar, que dudan. El amor es frágil y se incendia, ángeles de la ciudad lo recorren y lo esperan, hay tanto rock en el aire.

Llamé a mi hermano para pedirle que saque el pantalón del freezer, a los dos nos sonó raro, y nos reímos. El que se sorprende y me pregunta, y nos hablamos.

No hay una lista de cosas pendientes, cada una en su lugar irá llegando hasta que salga de nuevo, y una vez más esa ligereza me empuje al caminar, y al sentir.

Voy a dejar el resto después para el segundo tiempo.. como hoy hablábamos con esa Guitarra, que estaba del mismo lado del que me dijo que mientras haya para la comida todo bien, mientras yo le decía que si salía para el vino más que alcanzaba. La calle, sus días, los locos que las conmueven, que las arrastran, que las llevan. Hay historias, penas, olvidos y amores, estamos nosotros, estoy yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Póngase sereno, y apunte bien Usted. Dispara, cobarde, que solamente vas a matar a un hombre." Ernesto Guevara