Hoy cuando volvía en bicicleta apareciste, también hoy de mañana, y hace un rato de nuevo. Voy a salir a buscar el sonido de mis pasos por la calle, sobre la arena, bajo los árboles. Voy a ir a ese bar a tomar vino y a dejar el alma junto a mi tambor, para que nadie me escuche, ni siquiera vos.
Me voy porque ya empieza a sonar esa canción que puede decir cosas peligrosas. Que puede traerte y hacerte más real, mas vida.
Me voy, aunque esté algo cansado, las piernas me duelan y tenga el estómago lleno. Me voy aunque me sienta algo cansado, los ojos me ardan y también los brazos.
Me voy porque sé que estoy siendo dramático demás, que voy a volver cantando y feliz.
Voy a seguir porque así va a ser todo ahora, sin vos.
Quedo a la espera de lo que quiera decir a la vuelta.
A la vuelta...
Acá estoy. Después de esa última bocanada de azúcar, de ese último trago invitado, llegué. Después de haber hecho una cuadra riendo, después de haberme cruzado con esa chica en ese mismo lugar que yo creía, después de haber pausado esa canción. Después de haberte pensado a cada metro, y a cada paso. Si estarás sola, o con quien. Pensando si nuestra diferencia se debe a haber nacido en diferentes países, casi al mismo tiempo. Después de que me hayan mirado tantos ojos y no me importe, después de haber llegado y encontrarme a Vaqueta, que no sé si es con V o con B, aunque seguro es con B después de tantos años, y tantos litros. Después de haber ideado esa última frase en aquel mostrador blanco, llegué. Después de haber dejado el cursor flotando esperando a mi regreso, sabiendo que iba a hablar de vos, aunque sea un poco, para no perder la costumbre. Queriendo sacarle el jugo a cada minuto e implorando a los hermanos que no se rindan, mientras ellos me preguntan si yo ya escuché su historia. Después de haber entrado al bar y me prohibieran tocar, para terminar alzando los golpes dentro de la sala y vinieran a callarme. Después de haber estado sólo, parado, nunca más conmigo mismo, en paz.
No sé si quiera ver que es de vos, si me escribiste. No sé si quiera saber lo que no es, aún sabiendo, anticipado.
Sólo sé que te quiero sangrar, hasta por las rodillas, que hoy no me aguantaban, hasta por las piernas que hoy no podían cargarme y me decían que no.
Sé que voy a buscar consuelo en pensar que algún día voy a cantar esa canción que te llore.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Póngase sereno, y apunte bien Usted. Dispara, cobarde, que solamente vas a matar a un hombre." Ernesto Guevara