Qué bueno haber llegado a casa. Caminos conocidos, tramos
sin rumbo. Volver bailando al ritmo de una canción. Dejando afuera lo que tiene
que estar afuera, en su lugar, porque no sirve, no existe. Qué bueno ir
caminando y sentir que la luna va de mi lado, que me acompaña en los pasos y se
va a acomodando para que la pueda mirar. Qué bueno volver a casa y sentir que
alguna vez vas a estar vos para besarme, y te pueda abrazar para meterme contigo
en ese mundo bajo techo que tanto nos conoce y nos vio crecer. Te pido razón,
no de esa que venden, sino de la que deja ser. Te pido que me ames al lado y
vayamos de la mano, que me quieras. Que sientas el mismo ardor en el pecho
cuando hay que levantar los brazos porque uno se siente más grande, uno se
siente ser. Te pido que me mires a los ojos y no me digas nada, -paz- una vez
me dijiste, y se me adelantan las palabras, las letras, todo quiere ir sin
velocidad y con sentir. Todo quiere dejarse estar para irse acomodando porque
así es que son las cosas. Al menos para mí. De a ratos siento tus miedos, y te
comprendo. Yo también los tuve. Ahora es tocar el aire, estar en cada canción,
en cada sentimiento. Poder hacer sentir bien al que me está hablando, mostrarle
que no todo es gris. Yo quiero que me entiendas, porque yo soy así, como
aquella vez en la que me dije: -tiene una remera de los Rolling Stones-, así
aprendí a quererte. Como sos. Sin pedirte nada más que seas vos, y me mires a
los ojos. No quiero que paguemos el precio del lugar dónde vivimos, quiero que
hagamos de este lugar nuestro. Llegar a casa y verte sonriendo, que me des tu
luz. Que de noche y de día brilles a cada rato y seas vos la fuerza, el motivo.
Como una vez lo fuiste. De verdad que así todo es mejor, todo va, como te digo
siempre.
Entiendo que estés cansada, que ya no quieras pelear. De
afuera nos dicen como tienen que ser las cosas, las imponen y las planean sin
que nos preguntemos porque, o si de verdad lo queremos. Allá afuera miden el
tiempo con agujas y no suelen ver el sol. Se escoden a la sombra, te dicen que
uses protector. Allá afuera la gente enloquece cuando se ve perdida y se
entrega a la maquinaria que sin ruido y con prisa nos lleva de un lado para
otro, nos habla todo el tiempo y vende sus juegos, sus maneras. Allá afuera hay locos que venden su tiempo.
Que se abandonan y dejan atrás sus sueños, sus esperanzas, sus razones. Se
olvidan de sentir los pies en la tierra, de sentirte en sus manos, de mirarte a
los ojos. Vos ya vas a ver que todo sale bien, cuando podes sentirte adentro de
tu cuerpo. Como cuando dejas salir esa voz que te habla de adentro bajo el sol
en una tarde de invierno, para los ojos de otros vos estás desabrigado, loco, y
vos te sentís irradiando luz. Vos vas por las calles caminando haciendo el
bien, y todo eso vuelve. En que si no se transforma el dolor que algunos
irradian?, sino en más dolor, que damos al mundo. Hay que amar, entregarse en
cuerpo y alma a la tierra, porque es lo mismo, todo es uno. Vos sos vos y yo soy yo, y nos entendemos,
porque somos parte. Porque supimos mirarnos a los ojos, nadar en el mar, reírnos,
querer a las lunas y las estrellas. Amarnos bajo cualquier cielo a cualquier
hora.
Que nunca te olvides de tu voz, de tu lucha, compañera. Que
no te vendan trapos de colores, máquinas que hacen ruido y sensaciones que se
miran por TV. Yo quiero que vos busques sentirte vos, y que así estés al lado
mío. Como una vez lo fuiste, y fuiste feliz.
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"Póngase sereno, y apunte bien Usted. Dispara, cobarde, que solamente vas a matar a un hombre." Ernesto Guevara