jueves, 7 de agosto de 2014

de otra yerba

En otras teclas, otra silla: estoy. Un viaje a dedo, Durazno. Mi hermano, mi otro yo. Yo que ayer cuando me di cuenta estaba bajo el techo de la estación, escondido de la luna, de un día sin sol, que no estaba. Reí. Me di cuenta que quizá sea de vos también a veces que me escondo, y que no me duelas en el pecho, o me peses en la espalda. A vos que cuando floto en letras de canciones o cuando escucho violines apareces.

Hoy volví a mirar un puente,descubrí que me gustan, tienen algo. Salí a pasear en bicicleta amiga con un viejo conocido de cuatro patas, lo invité a salir y de alguna manera supe entender. En un momento recordé su adicción por los cables, desde chico. Allá estuvimos bajo el sol, al tambor y al humo, mezclando agua y fuego, a la viva voz cantando al viento que las mariposas son como vos, recordando la ruta de misiones, y que sos como mi voz que a veces se rompía y raspaba. En su forma se mamboleaba como un dulce pasar y suave melodía,acompañando al viento, y a mí, porque era yo, cantándote, como aquellas veces de improvisto y casi a propósito, si no es ilusión mía vos hasta suspiraste de ardor, y me quemabas, nos prendíamos fuego puro en aquel árbol de casa, en aquella arena de piso y en aquel cielo de techo. Basta de vos, por lo menos ahora. Ya me dejaste enardecido como para tener una buena noche, y quizá despertar a la mañana llorándote. No tengo ni idea de cómo, pero sé que vas a estar, porque yo te tengo mía ahora, porque yo te tengo viva, acá. En mis manos, en mis dedos, que a veces buscan tocarte, sentir. Que a veces se preguntan doliendo si de verdad lo quieren hacer, porque saben que te vas a ir, por una cosa u otra hasta yo mismo salgo. Me consuela saber que puede ser por ahora, que algún día no voy a necesitar ni buscarte porque vas a estar, ahí, en donde sea, y yo tan listo para vos, como vos para mí...

a veces me invento un cuento, a veces la trama, yo que sé, dejo las manos y siguen, así como hoy que las permití salir sobre la lonja y repiqueteaban, a lo loco. Enfermas iban y venían sobre el cuero sobre ese borde tan estridente, en la cornisa. Así como yo, pues yo estoy en ellas. Ambas dos cada día se reconocen porque así se deben, son hermanas, juntas a la par. Yo que soy un tipo de sentir.

... , y basta decir que ellas te guardan  hasta a vos, todavía te sienten, mientras el indio grita que fue la mas linda del amor, la única que un tonto ha visto soñar.

Amando fuiste aflojando, Joao, dice Pedro, y ahí se viene ese sólo que enardiza y estremece. Suaves golpes, suaves respiraciones, todo se aguanta. Hasta vos de mí, luna. Así ya te empiezo a decir de otra forma. Igual estás en la noche porque de ahí sos.

...yo que una vez vi como tus ojos se abrían y me hablaban. Como apareciste una noche en ese bar. Como paso todo.

Y mil momento se vienen a la cabeza. Saxos, platos y órganos en un suave lento que se mueve a los lados, se erizan, explotan

Que se yo, es eso, no se,
podría quedarme mil horas y seguir hablándote. A vos y a mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Póngase sereno, y apunte bien Usted. Dispara, cobarde, que solamente vas a matar a un hombre." Ernesto Guevara