Hoy cambié algunas cosas, y desde ayer no escribo a mano, siento falta de eso. Es que últimamente sólo hablo de vos, y no se si me conviene. De a ratos me entra la duda de con quien estás, si estás riendo, de nada sirve matarme así.
Hoy hablé y sentí la ruta adentro. Hoy bajo el sol le tiraba fuerzas a un loco que levantaba las puertas del baño, y vi como se lo estaban comiendo de a poquito, y con fuerza.
Siempre adelante le decía, siempre.
Hoy ya estoy medio cansado a esta altura. Has dado vueltas todo el día, como la luna que hoy apareció temprano de nuevo y ella sos vos. Porque supimos mirarla tanto, que ya te pertenece.
Hoy no voy a decir no sé, ni nada. Que se maneje sólo, cuando llegue y te vea. Va a ser sentir, de nuevo, y ver que hay de verdad en todo esto que de a ratos me aflige y de a ratos me alimenta. Como quisiera a veces encerrarme y que se apague, o a veces que vuelva a vivir. Es esta indecisión.
Yo que sé, te sigo diciendo. Es que de verdad no sé nada, ni sé si quiero saberlo. Mejor quedarme acá, ahora, escuchando esta canción, que me dice que dónde la vida duele se abren los ojos del amor, que cuando aparece la desidia te dan ganas de crear. Que soy lo que siento, lo que me pasa, que ese es mi templo, mi casa, y no hay mayor verdad, por lo menos para mí. Y hasta capaz que te entreveras leyendo y te muerdes los labios, vos que me decís que somos tan diferentes.
Capaz que ni lo lees, capaz te estás riendo. En esas cuatro paredes que conozco tan bien, que fueron mi casa.
A veces me queda corta la mirada, la mente me ataca con su voz, a veces no hablo con nadie en todo el día. A veces sólo me quedo bajo el sol, hasta que se vaya, él y su luz, como vos algún día que ya pasó.
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"Póngase sereno, y apunte bien Usted. Dispara, cobarde, que solamente vas a matar a un hombre." Ernesto Guevara