Quizá haga tiempo de lo mismo. Yo no me escucho a mi. Como ese momento que espero no llegue, cuando te vea venir cansada y suspires, y no quieras hablarme. Era mejor su frescura, su risa, sus dientes blancos. Sus ganas de amar y ser amada, de querer. A veces esta ciudad encierra al individuo, hasta tal punto que yo ya no quiera cantar, y eso si que es grave.
Hoy hubo un par de manifiestos, una jornada decisiva. Varios días de salir y dejar párrafos en el aire, letras que te nombran, y sigo esperando ese haga se momento en que todo baje y se haga verso, y todo se vuelva melodía. Como en esa pared de Bolivia que leí, y esa otra que deje escrita.
Puede ser que a veces sienta la sensación de que no, como dice esa canción. Aquellas noches en este estado, o quizá más conocido porque estoy en casa, y no haga tanto calor, y yo no sienta que te espere, en vano. ¿ O no?.
Apareces vos allá desde a distancia, te relojeo en esa esquina, y estás allá, en el caribe. Tus ojos todavía me hablan, tu acento, tu tono de voz.
Escucho esa canción de término tan cercano, que habla de traer un dolor, y una pregunta sobre el futuro. Una enfermedad de mentiras.
Te escribo rápido, aunque quizá sin tanta benevolencia. Esto de volver al lenguaje binario, multidimensional. ¿Cuando bajarán todas esas palabras que te dicen y te quieren?, ¿Cuándo vendrán desde el cielo, todos esos refranes y frases hechas que mi cabeza armó?, mientras te admiraba con esa remera que ya conozco.
Flash, aparece. Ese espacio en blanco que desea ser llenado. Que quizá sea eso mismo que vos en este momento, ese algo que me quiere acá ahora, y después ya no. ¿Podré decírtelo?, ¿me dará la nafta?, como dicen en el barrio. El Diene y la favela que es Mevir, la fábrica de ingenieros que alguna ve supe decirle.
Así pues sí, como repito, después de ese vino con un amigo, y un no sé que hacer para un luego que todavía no existe, que ya yo estoy creando en este mismo momento mientras escribo, y te espero. Halla afuera el mundo con sus dudas y sus ilusiones. Mejor quedarse acá con el peligro de leerte, y ver lo que sos de verdad. que quizá no seas lo que quiero, ni yo lo que esperas.
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"Póngase sereno, y apunte bien Usted. Dispara, cobarde, que solamente vas a matar a un hombre." Ernesto Guevara