jueves, 5 de septiembre de 2013

De - la mente*

-Ví las estrellas. Hacía tiempo que eso no se daba, fue particular.- Y me miró a los ojos. - Más que las estrellas me vi, ni siquiera tanto, pero estuvo bien. Cal en los dedos, por una razón de vida y de frío, a veces no por más que elección propia. No entiendo mucho a esta gente, todo es fácil y eludible, pero responsable, para otro.- Mientas hablaba su mirada era fija, con su semblante.-

Tiempo.


 Hoy quedé por eso, de repente, vos ya no sos tema de conversación y aquella luz oscura está más que enterrada. Vaya a saber que será del próximo rato, si ni siquiera puedo prever el segundo. La música influye mucho, a veces me tranca o a veces me enciende, cuando la escucho. No se si hay que leer, para atrás digo. Porque tengo que mirar atrás si no es más que solo eso; darse vuelta.

 - Es poder ver que lo que uno hizo valió la pena, o la alegría, como vos me decías.- Y su mano palmeaba mi espalda. - Encontré la receta justa; el cielo puede ser el piso.- Decía de nuevo.



del próximo infierno. Y de una nuevas gloria, infinita y constante, arrebatadora.

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"Póngase sereno, y apunte bien Usted. Dispara, cobarde, que solamente vas a matar a un hombre." Ernesto Guevara