Hoy esa estrella cambiaba de color. Varios, intermitente. No es la primera vez que esto pasa, de vez en cuando las veo cuando se mueven o cambian sus formas, alteran su orden, me muestran de cuantos colores pueden ser. Hoy estaba este tipo que me habló en silencio, con suspiros. Nos miramos apenas una vez.
Hoy pensaba que quizá vos me queres de a ratos. Algunos días, cuando la culpa te acecha y te pesa en la espalda, y quererme te sirve para amansar la pena de que ya no esté, cuando pensas en aquel tiempo de verdad que nos dimos y ya no tenes, como yo tampoco. Quererme puede que te sirva a veces. Vos te desarmas mirando fotos, o por lo menos eso me decís, como tantas otras cosas que ya leí, y ya no creo. Por eso ahora mis dedos no escriben tanto y te evitan. No quieren despilfarrar tanto aquello que volaba y que parece no sirvió de mucho para vos.
Creo que se lo que vas a hacer hoy, y lo que hiciste anoche. Digo creo para mentirme de que no es verdad, y que no me joda tanto hoy al menos - miro la hora para imaginarme un poco-, por eso será que la luna no aparece desde ayer. Me pregunto si tiene que importarme algo, y me cuestiono esta fidelidad que no puedo romper, porque es así, a veces quiero y no puedo. Me siento impedido, me tengo que ir. Es raro sentir otras manos, y de ahí para adelante. Pienso en que tan poco tiene que interesarme eso, si vos hasta reíste más de una vez, y no fue conmigo.
Mientras me decías que no podías más hasta que llegue, y que apenas podías levantarte del poco amor que te quedaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Póngase sereno, y apunte bien Usted. Dispara, cobarde, que solamente vas a matar a un hombre." Ernesto Guevara